El único resultado de las discusiones, que esta mañana se han dado por finalizadas, es “el Acuerdo de Copenhague” que finalmente no ha sido adoptado por la Convención del Cambio Climático ni será gestionado por ésta, y del cual sólo formarán parte aquellos países que así lo quieran. El Acuerdo de Copenhague es muy insuficiente, no responde a la urgencia y la importancia de la problemática tratada y agrava las problemáticas de los países empobrecidos y, por lo tanto, consideramos que su no adopción por la Convención del Cambio Climático es un mal menor. Hace falta conseguir un buen acuerdo, no cualquier acuerdo.
Delante de la conclusión de la Reunión cumbre de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, des de el ODG:
1. Lamentamos que los países presentes en la reunión de Copenhague no hayan sido capaces de llegar a un acuerdo vinculante, suficiente y justo y para todos los países. La problemática del cambio climático requiere una actuación urgente, decidida y vinculante, cualquier atraso en la lucha contra el cambio climático no es una buena noticia.
2. Felicitamos a los países del ALBA, Tuvalu y Sudán, entre otros, por su oposición a un acuerdo insuficiente que ha sido diseñado en un proceso poco transparente y democrático. El documento propuesto por la presidencia danesa conocido como el Acuerdo de Copenhague no cumplía los mínimos exigibles. Consideramos que es mejor que no se acepte en el marco de la Convención del Cambio Climático y, por el contrario, se retome un proceso de negociación que nos debe llevar a lograr en un corto plazo un acuerdo vinculante, suficiente y justo.
3. Lamentamos que el proceso de negociación haya supuesto un paso atrás en la gobernanza global. La ronda final de las negociaciones no ha estado a la altura de los estándares mínimos exigibles de transparencia y democratización de las decisiones que caracterizaban los procesos de las reuniones cumbre de cambio climático hasta esta última semana. La negociación de textos excluyendo determinados países del proceso negociador, la expulsión de los observadores y la propuesta de firma de un acuerdo que no es fruto directo del trabajo que se ha ido realizando durante los últimos años bajo la Convención, hacen que sólo se pueda considerar este proceso como decepcionante. El ODG quiere señalar que en futuras negociaciones considera imprescindible que se recupere la transparencia y democracia que deberán caracterizar las tareas desarrolladas a la Organización de Naciones Unidas.
4. La negociación ha ignorado las demandas y propuestas ciudadanas expresadas en Copenhague. En paralelo a la cumbre oficial se ha llevado a cabo una cumbre (Klimaforum) dónde han participado centenares de organizaciones. Partiendo de propuestas muy diversas han sido capaces de articular un texto conjunto mucho más ambicioso y transformador que el propuesto e la cumbre oficial. Este documento ya ha sido firmado por más de 400 organizaciones. En el Klimaforum propuestas basadas en la equidad y la preparación de una sociedad post-petrolera han llegado al núcleo de la problemática socio-económica de la que el cambio climático es sólo una consecuencia, proponiendo medidas concretas y objetivos ambiciosos. Queremos denunciar que todo este potencial ha sido ignorado en las negociaciones de la cumbre oficial.